Cómo comer apio

El apio es un refrigerio ligero y natural que prácticamente no contiene calorías.[1] Es delicioso crudo, cocido y al mezclarlo con salsas y aderezos. Además, es muy nutritivo.[2] Sigue leyendo para aprender cómo sacar el máximo provecho al apio.
Compra apio fresco. Puedes encontrar apio en la mayoría de las tiendas de comestibles y de los mercados de agricultores. También puedes encontrarlo en algunos jardines.
  • Si deseas apio más fresco, considera la posibilidad de comprar un producto cultivado localmente. Puedes encontrar apio preenvasado, pero puede haber sido enviado de cualquier lugar, almacenado por cualquier cantidad de tiempo y rociado con cualquier cantidad de pesticidas.
  • Compra un tallo de apio entero. Asegúrate de que el tallo sea verde claro, firme y sin manchas. Si el tallo está blancuzco, suave o agrietado, es probable que se esté pudriendo. Si las hojas están marchitas, escoge un tallo más fresco.
  • Si buscas un refrigerio práctico y conveniente, considera la posibilidad de comprar un paquete de bastones de apio precortados. No olvides que es probable que los bastones preenvasados no estén tan frescos como el apio de tallo entero y cultivado localmente; sin embargo, si estás apurado, prepararlos requiere menos trabajo.

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